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sábado, 6 de febrero de 2016

EL RUIDO ENGORDA

El ruido engorda
Existir en silencio es una utopía. Pero hay modos de disfrutar de los beneficios de un día a día con menos contaminación acústica
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Disfrute del silencio. Y no, ni nos referimos a la canción de Depeche Mode, ni a un mandato cartujo. Simplemente, se trata de una necesidad para vivir mejor. Porque en una sociedad como la nuestra, donde las ciudades crecen –y, con ellas, la demanda de transporte, de industria, de ocio–, los decibelios suben y suben hasta traspasar el umbral de lo tolerable: 65 dB –se consiguen con un aspirador, un televisor con volumen alto o una radio despertador– es el límite de ruido máximo establecido por la Organización Mundial de la Salud. A partir de esa cifra, nuestro organismo se resiente. Ahora bien, seamos optimistas, porque como nos explica Rafael G. de Silva (profesor de mindfulness en City Yoga Madrid) el silencio, más que la ausencia de sonidos, es una actitud: “La ausencia total de ruido es imposible. Tenemos que saber convivir con esos ruidos externos, aprender a relacionarnos con ellos. Lo habitual es que ciertos ruidos de nuestro entorno nos generen tensión, pero si aprendemos a percibirlos como algo propio de nuestro ámbito vital, algo que en sí mismo no tiene por qué resultar agresivo, dejarán de perturbarnos y podremos crear nuestra particular zona de silencio interno”.

Está clínicamente comprobado que bajar el volumen de nuestro día a día hace que durmamos más; estemos más descansados y rindamos plenamente; mantengamos una correcta capacidad auditiva, y que nuestro sistema inmunológico funcione mejor –el estrés que produce el ruido no deseado aumenta los niveles de cortisol, una hormona que incrementa el índice de azúcar en sangre y que reduce la acción de las defensas naturales del organismo. En definitiva, como apunta Bernie Krause (experto en bioacústica y creador de Wild Sanctuary, una organización que graba y archiva sonidos de la naturaleza), poner nuestra vida diaria en modo mute nos hace sentir más felices. “El silencio sosiega la mente, evita los pensamientos tóxicos y recurrentes, y reduce el consumo energético del cerebro, pudiendo emplear esa energía en cosas más positivas”, añade Rafael G. de Silva. Además, el ruido engorda. Un estudio realizado en las inmediaciones del aeropuerto de Colonia/Bonn determinó que las personas expuestas a ruidos nocturnos consumen una mayor cantidad de antihipertensivos, tranquilizantes y medicamentos contra la depresión. La ausencia de silencio provoca estrés, según la OMS; y el estrés tiene un efecto directo en el peso de una persona, pues en situaciones de tensión el cerebro reclama hasta el 90 % de las necesidades diarias de glucosa, como explica el biólogo y bioquímico Jörg Blech en El destino no está escrito en los genes. Conclusión: está demanda permanente de comida puede provocar obesidad.

Aunque el tráfico es, probablemente, el sonido que más pone a prueba la paciencia de los europeos, nuestras mayores quejas tienen que ver con los vecinos fastidiosos, los locales de ocio, las obras en las calles... “Son ruidos asociados a problemas de civismo, sus efectos se notan a corto plazo, y desaparecen cuando cesa el sonido”, asegura César Asensio, experto del Grupo de Investigación en Instrumentación y Acústica Aplicada de la Universidad Politécnica de Madrid. “Con todo, cada persona tiene una apreciación muy subjetiva de lo que le resulta molesto o no. Por eso, no es extraño que podamos acostumbrarnos a esos ruidos”, nos tranquiliza el experto.

También es cierto que cada espacio tiene su sonido y que los ruidos no son, en principio, positivos o negativos: “Todo depende de la experiencia que tengamos de ellos. Por ejemplo, cuando estás tomando una copa con tus amigos después del trabajo, las voces y las risas, lejos de molestarte, te hacen sentir bien, ya que evocan un momento de relax y placer”. Sin duda, cada contexto tiene su propia banda sonora, porque como apunta el experto de la Universidad Politécnica de Madrid, ¿quién se iría a tomar una caña a una biblioteca? "Lo idóneo es encontrar una manera de respetar los sonidos propios de un entorno, de potenciar los que provocan sensaciones agradables, y minimizar la influencia de los extraños que invaden el entorno convirtiéndolo en algo desagradable", añade.

Fácil decirlo, pero ¿igual de fácil lograrlo? Recuperar nuestra parcela de silencio, incluso en medio del mundanal ruido, es posible. Dentro de casa, nos hará bajar decibelios elegir electrodomésticos más silenciosos; poner ventanas que nos aíslen del ruido exterior (el vidrio laminar, el doble acristalamiento o el vidrio expandido son algunas de las opciones de cerramiento que los expertos en materiales aislantes aconsejan); paredes que nos impidan escuchar al vecino (revestir paredes, techo y suelos con arcilla expandida, lana de poliéster, placas de yeso laminado o espuma de polietileno reticulado, ayuda a amortiguar el ruido); colocar cortinas, ponernos en lugar del otro a la hora de subir el volumen de la televisión y cambiar los zapatos por zapatillas.

De puertas afuera, utilizando más el transporte público, conduciendo coches menos ruidosos (las grandes marcas están muy preocupadas por fabricar motores más silenciosos, emplear en el interior materiales que filtren los sonidos, apostar por neumáticos que al rozar el asfalto produzcan menos ruido, así como diseñar carrocerías aerodinámicas que reduzcan el impacto acústico del aire); no tocando el claxon... Y, en cualquier lugar, aprendiendo que a través de la meditación no hay ruido que pueda arruinar nuestro silencio.


Fuente:El País


CUANTO HAN CONTRIBUIDO LOS MUSULMANES A LA CONSTRUCCION DE LOS ESTADOS UNIDOS

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y se trata de una cuestion en boca de muchos desde que el millonario Donald Trump, quien aspira a la candidatura pesidencial por el Partido Republicano, pospusiera prohibir la entrada de los musulmanes en Estados Unidos y pusiera en duda el aporte han hecho a ese pais.

  • ¿Esta Donald Trump destruyendo el Partido Republicano?
  • Los negocios de Donald Trump en el mundo Musulman
Segun una cronologia elaborada por el Islamic Network Group (ING), los primeros musulmanes en establecerse en Estados Unidos llegaron como esclavos procedentes de Africa en el siglo XVII.

A lo largo del siglo XX, se produjeron variasolas migratorias de las cuales la mayor inicio en 1965, durante el gobierno del presidente Lyndon B. Johnson, segun explico a BBC Mundo Ameena Jandali, directora de contenidos de IGN.

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"Gacias a las nuevas leyes de Inmigracion muchos musulmanes vinieron a Estados Unidos a estudiar y por so hay miles de musulmanes que son medicos, ingenieros, cientificos", apunto.

De acuerdo con un estudio del Pew Research Center realizado en 2011, en Estados Unidos hay unos 2,75 millones de musulmanes (menos el 1% de la poblacion), de los cuales 63% son inmigrantes.

Segun las tendencias demograficas actuales para el a;o 2050, los musulmanes representaran 21% de la poblacion Estadounidense, y desplazara ak judaismo como la segunda religion con mas fieles del pais.


domingo, 17 de enero de 2016

Recurrir a una madre de alquiler: ventajas e inconvenientes

Recurrir a una madre de alquiler: ventajas e inconvenientes


Una de las ventajas más obvias de recurrir a una madre de alquiler es conseguir que una pareja que por alguna razón no pueden tener hijos por sí mismos pueda tener un hijo biológico.

Además, se suele crear un vínculo bastante fuerte entre la madre de alquiler y la pareja. De esta forma la pareja puede participar activamente en todas las etapas del embarazo

Desafortunadamente, también existen potenciales desventajas e inconvenientes cuando se elige esta clase de opción, muchas de las cuales podrían terminar desengañando o rompiendo los corazones de la pareja de padres potenciales.

Por un lado se pueden dar una serie de problemas legales, en especial si los óvulos son de la madre de alquiler. En este caso puede ocurrir que la madre de alquier se eche atrás, lo que provocaría complicaciones sobre la custodia del bebé.

Por otra parte, se trata de un proceso complejo y difícil, psicológicamente hablando, que puede provocar un importante nivel de ansiedad. Además de que suele resultar bastante caro.
El alquiler de útero es una de las soluciones más costosas que hay actualmente para revertir problemas de infertilidad, y por ello, es una opción a la cual no todas las parejas podrán acceder ni costear.



Fuente:Embarazo.Net.

CUATRO HISTORIAS DE MUJERES QUE NO SE DESNUDAN FRENTE A SUS MARIDOS

Cuatro historias de mujeres que no se desnudan ante sus maridos
Timidez e incomodidad con su aspecto físico explican este comportamiento que en algunos casos se extiende por años.
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¿Qué puede llevar a una mujer a ocultar su cuerpo? ¿Es sólo falta de autoestima? ¿Cómo reaccionan los esposos frente a sus parejas que cubren su humanidad?

La realidad es fuerte y siempre supera la ficción. Al menos esto es lo que muestran los 4 casos que fueron recogidos por el periódico inglés Daily Mail, para dar a conocer este peculiar escenario matrimonial, que se da a puertas cerradas.

El argumento común, que se deduce, es la alta disconformidad que tienen las mujeres con sus cuerpos después de estar embarazadas o sufrir algún cambio que incidió en su peso.

Es que los kilos de más, la falta de dieta, ejercicio y un buen terapeuta que la haga entender la naturaleza y temporalidad de los cambios físicos, hacen que ellas quieran ocultar su cuerpo y no dejar que nadie las mire. La idea de fealdad y sentir adefesio sexual es constante.

Ahora, ¿qué pasa con la intimidad? Si sigue, será igual a como tenían sexo en la época medieval, a oscuras y con camisón de por medio.

Las duras historias

“Mi marido nunca me ha visto desnuda”, declaró la inglesa Leigh Martyn Thomas, profesora de canto de 38 años, casada con Gethin pero juntos hace 19 años, tienen dos hijos, de 12 y 10.

“Sufro de timidez y odio todo mi cuerpo. Sé que cuando un marido mira a su esposa, está mirando a la mujer que ama, la madre de sus hijos, su alma gemela y amante. Y que no busca la perfección, pero cuando me miro al espejo lo que veo son imperfecciones”. ¿Cuáles son éstas? Se refiere a los rollos de grasa, celulitis y las marcas del tiempo donde la fuerza de gravedad es implacable.

“Soy una persona que vive a dietas yo-yo. No recuerdo haber estado a gusto con mi cuerpo. Aunque estuve delgada un tiempo nunca me ha gustado la forma que tengo. Mis piernas son cortas, llenas de celulitis y tengo una cicatriz bien poco atractiva que me dejaron las cesáreas por donde nacieron mis hijos”, declaró.

A la hora de dormir, espera que su esposo Gethin se vaya a lavar los dientes para ponerse el camisón, y por las mañanas, optó de frentón, por pedirle que la deje vestirse sola. “Tenemos vida sexual, pero siempre uso mi camisón. Y la veces que he estado desnuda, he vendado los ojos de mi esposo para sentirme más relajada. Por suerte, él es un hombre fácil de llevar y dispuesto a ir donde yo quiera”, comenta.

Sin embargo, dice que siente como si lo estuviera perdiendo porque constantemente siente que le oculta “algo”, pero no por eso lo va a dejar verla desnuda. ¿Qué opina su marido?

“Me gustaría que las cosas fueran diferentes, no para mí, sino para ella. Creo que sería una persona más feliz si pudiera amar y aceptar su cuerpo. Quisiera que ella misma se viera a través de mis ojos. Para mí, ella es la mujer más bella del mundo. He pasado años tranquilizándola y tratando de persuadirla que se relaje delante de mí, pero ahora me doy cuenta de que eso es inútil”, declara.

El esposo admite que es muy raro que nunca la haya visto desnuda, pero a pesar de esto, está seguro que tienen una relación muy feliz y satisfactoria.

El primer bebé
Tiene 32 años y con la llegada de su primer hijo, decidió esconder su cuerpo con capas de ropa y pijamas mata pasiones. Su nombre es Jennifer Webb, de 32 años, quien vive con su compañero Chris, de la misma edad.

“Me siento como si estuviera en el cuerpo equivocado, me miro y no puedo creer que sea realmente yo. Ahora soy talla 42, cuando antes era 36 y tengo rollos de grasa en el estómago y estrías horribles en mis muslos. La gente en la calle cree que estoy embarazada de mi segundo bebe y me dan ganas de llorar”, confiesa.

Antes de quedar embarazada, dice que le gustaba usar trajes diminutos e incluso alguna vez, posó desnuda en un taller de dibujo. Pero ahora, no puede soportar que Chris la vea. “No me siento como la mujer que él se enamoró. Por las noches, me pongo pijama antes que él llegue y para tener sexo, necesito mucha persuasión. Últimamente estoy evitando darle besos porque tengo miedo de ir más allá. Pero no me resigno, quiero que mi hijo crezca para tener más tiempo y volver hacer ejercicio, dieta y que mi cuerpo vuelva de nuevo. Solo así dejaré de esconderme del hombre que amo”.

Frente a esta situación, su pareja dice que cuando mira a Jennifer, ve a su mejor amiga, la mujer que ama y la madre de su hijo. “Para mí el cómo esté su cuerpo es irrelevante porque la quiero como persona. Me siento impotente, porque nada de lo que digo, la hace sentirse mejor consigo misma. La entiendo y nunca la presionaré a hacer nada que no se sienta cómoda”, cuenta esperanzado y cruzando los dedos para que ésta sea una fase temporal.

La menopausia
Para la británica Angela Landes, de 55 años, la menopausia es la culpable de su baja autoestima. Vive con su marido Sidney, con quien tuvo 3 hijos.

“Después de 35 años de matrimonio, mi pobre marido no puede entender por qué me he vuelto tan tímida con mi cuerpo. Estamos juntos desde que tenía 16 y él conoce cada parte de mi. Solíamos estar desnudos uno frente al otro , incluso después de tener a nuestros hijos. No estaba muy contenta con mi cuerpo pero podía lidiar con esa forma y mi timidez, pero todo cambió hace menos de dos cuando dejé de fumar y me llegó la menopausia, subí más de dos kilos”, confiesa.

Cuenta que por primera vez en su vida tiene panza, sus pechos están caídos y su trasero se ve plano. Su amado esposo insiste en decirle que la ve como la joven que conoció en la adolescencia. Pero nada.

“Me despierto antes de que él se vista y espero a que se haya ido a la cama para desnudarme. Y cuando lo hacemos las luces deben estar apagadas”, añade. Frente a esta situación, su esposo Sidney no comprende qué le pasó, pero dice que la quiere como es.

“Tengo que respetar sus deseos y no hacer una gran escándalo. Me encantan sus curvas pero ella es infeliz con los kilos que ha ganado. Creo que debiera aceptar su cuerpo, porque es natural que cambie. Ahora yo me siento igual de atraído por ella tal como cuando nos conocimos hace 40 años”, la alienta.

Autoestima baja

Otro caso es el de Sam Green de 40, quien tampoco ha permitido que su marido Stuart, la vea desnuda. Su caso es también especial, bajó de peso, pero su transformación física no alcanzó para subir su autoestima.

“Hice una dieta y reduje 5 tallas pero me siento más reacia que nunca a dejar que me vea desnuda. Me da mucha vergüenza. Llevamos más de 10 años juntos y en el pasado nunca fui tan tímida, pero después de los embarazos y desde hace 3 años, lo que veo me disgusta y no puedo dejar que él me vea así”, admite.

Confiesa que siente mucha rabia con ella misma porque después de la dieta apareció la piel suelta en la zona del estómago y en los brazos. “El pijama me lo pongo en el baño y cuando tenemos sexo sólo es con luces apagadas y bien tapados”, explica.

Su esposo dice que le encantaría que su mujer estuviera orgullosa de sí misma. No la presiona y espera que algún día retome la confianza con su cuerpo.

“Ninguna esposa debe sentirse tan cohibida frente a su marido, pero entiendo que no podemos ayudar en cambiar estas obsesiones. Su pérdida de peso ocurrió tan rápido que no me sorprende que su autoestima necesite más tiempo para ponerse al día. Por mi parte, estoy dispuesto a esperar”, declara Stuart.
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MURALES DE JOSE VELA ZANETTI


Este representa el nacimiento de Jesus en Belen.





Vela Zanetti fue un pintor español que nació en 1913 y murió en 1999.
Expuso por vez primera en León (1931), y residió en América de 1939 a 1960. Dedicado al muralismo, realizó, entre otros, los murales en los edificios de la ONU en Nueva York (1951), en el palacio mexicano de Don Juan Manuel (1958), en la iglesia de Jesús Divino Obrero en León (1965) y en el Banco Central de Madrid (1967). Sus temas comprenden paisajes, bodegones y retratos.
En 1939 se exilió a Santo Domingo (República Dominicana), donde vivió de la pintura de paredes durante casi dos años hasta que empezó a darse a conocer como artista-muralista. Decoró diversos edificios oficiales y palacios y en 1949 fue nombrado director de la Escuela Nacional de Bellas Artes de Santo Domingo.
Entre los galardones y premios recibidos a lo largo de su trayectoria artística se cuentan la Medalla de Oro de la República Dominicana (1944), el premio de la Fundación Guggenheim (1952), la Medalla de Oro de la Asociación Española de Críticos de Arte (1964) y el Premio Castilla-León de las Artes (1987).
En mi querida ciudad de San Cristobal además de los murales de la iglesia Nuestra Señora de La Consolación ( considerada como Patrimonio Nacional y como La Capilla Sixtina del Caribe), pinto hermosos murales en el Instituto Politécnico Loyola y en el Castillo del Cerro (Casa mandada a construir por Trujillo y que nunca uso, ya que no le gusto su diseño arquitectónico en forma de barco.

En los 26 murales pintado por el en la Consolación relata cada uno un pasaje de la biblia.
  




En este se recrea el "Entierro de San Agustin", en el se representa al santo de Hipona, fundador de la familia Agustiniana, a la que pertenece la Orden de los Agustinos Recoletos, responsables de la atención pastoral de esta parroquia. 



HALLAZGOS SORPRENDENTES EN ALGUNAS VAGINAS

Aunque no lo crea, día a día es más común que lleguen mujeres a las salas de emergencias debido a diversos y extraños objetos que se encuentran atrapados dentro de su vagina.

Se sabe que cada quien puede hacer lo que mejor le parezca con su cuerpo, pero en ese afán por vivir la sexualidad al 100 por ciento, existen personas que buscan las cosas más extrañas para introducirse y no solo eso, lo peor viene cuando por una u otra razón, ese objeto no puede salir de aquel lugar y se debe acudir con un profesional para retirarlos.

De acuerdo a una publicación de El Vocero.com, suelen utilizarse desde productos naturales como frutas hasta cilindros de plástico, goma, silicona u otros materiales, algunos creados para este propósito, como los llamados consoladores, y otros reciclados, como ciertos envases de cosméticos cuya forma y tamaño se prestan para esos fines, mencionó Salud Ciber Cuba.

En este sentido, en De10.mx retomaron algunos de los casos más extraños de objetos que, los ginecólogos, han encontrado dentro de las vaginas de sus pacientes.

Tampones: A pesar de que es un método de cuidado menstrual de las mujeres, es poco probable que un médico los encuentre atorados dentro de la vagina. Generalmente, se acude cuando el tampón se atascó por colocarse un segundo sin recordar retirar el primero.

Condones: Aunque no lo creas, a muchas parejas les ha sucedido que después de una sesión de sexo, no encuentran el condón. Si no está entre las sábanas, lo mejor será que lo busquen dentro de la vagina y corran por una pastilla de emergencia.

Zanahoria: Un anestesiólogo de la ciudad de México afirmó que una zanahoria fue nada más y nada menos que encontrada en la vagina de una de sus pacientes. La mujer acudió al hospital debido al malestar producido. Lo que omitió fue como llegó el elemento ahí.

Juguetes sexuales: Sí, a pesar de ser especiales, estos juguetes también cuentan con algunas piezas que se pueden romper o desprender y quedar atoradas dentro de las zonas íntimas. Si te sucede, no dudes en acudir con el ginecólogo que seguramente, ya ha visto algo así.

Una mujer de 38 años acudió al médico tras padecer fuertes cólicos, incontinencia y pérdida de peso, y es que durante 10 años, tuvo durante un juguete sexual atrapado en su vagina.

Celular: Si robaras algo ¿dónde lo esconderías? Pues una mujer de Rumania robó un celular y lo colocó dentro de su vagina, sin embargo no tuvo la precaución de apagarlo y cuando el celular comenzó a sonar, la policía encontró su extraña ubicación.

Monedas: Muchos son los ginecólogos que han encontrado monedas y hasta canicas en ese sitio pero nadie sabe por qué; por eso se ha creado la teoría de que se encuentran en la vagina desde la infancia, increíble ¿no?

Papa: Una paciente llegó a un chequeo porque le salían ramas de la vagina. Cuando su médico la revisó notó que las ramas provenían de una papa que estaba dentro. La paciente aseguró que su madre le había pedido que lo hiciera para prevenir un embarazo.

Ajo: Algunos dicen que el ajo puede ayudar en el tratamiento de las infecciones vaginales, es muy probable que por esto los ginecólogos hayan encontrado pedazos de ajo dentro de sus pacientes, ¿o no?


Fresa: Según información de Cosmopolitan, una chica perdió una fresa dentro de su vagina mientras jugaba con su novio y tuvo que acudir con su ginecóloga, pero la historia no termina ahí, pues despues de la extracción, le envió a su doctora una caja de fresas cubiertas.

Pagofagia

 
    Desde hace casi un año tengo la fría manía de comer hielo y no solo hielo también escarcha. El hecho de comer hielo no lo veo tan malo, pero el comer mucha escarcha si hay momentos que me preocupa ya que esta contiene el gas que se le echa a las neveras para enfriar, muchas veces he pensado que este gas me ha hecho una adicta, cada cinco minutos tengo que abrir la nevera y raspar el congelador.

Muchas personas me dicen que comer escarcha hace daño que te puede producir dolores de estomago, que el gas me puede afectar la sangre, en realidad no sé si me haga algunas de estas cosas solo sé que no puedo dejar de comerla.

Cuando no consigo escarcha en la nevera pues como hielo, paso la mayor parte del día haciéndolo, de hecho no puedo dormirme sin antes comer un enorme vaso de hielo.

Con referencia al comer hielo me dicen que si te agua la sangre (yo me pregunto cuando me dicen esto, no nos recomiendan tomar toda el agua posible en el día y el hielo es agua solo que congelada, por tanto encuentro media boba esta afirmación), que si es por falta de hierro en el cuerpo, que si se te pican los dientes, de igual manera que con la escarcha no se qué tan cierto sean estas afirmaciones pero yo no puedo parar.

Por curiosidad hace poco inicie a buscar en el internet esta adicción y para mi sorpresa hay más personas de las que nos podamos imaginar que lo hacen, incluso para mas sorpresa mía tiene un nombre se llama “Pagofagia (es el nombre de la enfermedad por comer hielo.)

Puede deberse a demasiadas causas, por síndrome de pica, por alteraciones neurológicas, por deficiencias mentales, por falta de hierro (anemia) o sencillamente porque esto produce placer al que lo practica. De siempre es importante descartar enfermedades; - Erosión esofágica dolorosa, de diversas causas (reflujo gastroesfágico, vómitos repetidos, bulimia, mucositis etc) El comer hielo les disminuye el dolor.”

Por mi parte yo visite al médico y le conté de mi afición y me hizo hacer pruebas de sangre para ver si todo estaba bien, de hecho no tengo ni falta de hierro, no tengo anemia, no tengo el gas de la nevara en la sangre.

 Yo por lo pronto sigo con mi adicción, si alguna de ustedes sabe la manera de poder dejarlo por favor avísenme. Dejénme sus consejitos en los comentarios